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El olivo como planta de interior
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El olivo como planta decorativa

25 de septiembre de 2018

Quizá te resulte un tanto extraño ver un olivo en maceta, un olivo como planta ornamental. Resulta que es tendencia. Cada vez se irá viendo más. Su color verde tan característico lo convierten en un elemento cada vez más cotizado en el interiorismo. Hace muchos años que cuento con varios olivos en casa. Años en los que he aprendido a tener la naturaleza del Mediterráneo en mi hogar. ¿Quieres saber cómo?

Es muy posible que la planta de olivo resulte muy atractiva para tu gusto decorativo. Para mí lo tiene no solo por belleza (que es mucha), sino por lo que representa. Por todo lo que nos da. Merece nuestro respeto. Ten en cuenta que ha evolucionado para estar en el exterior y crecer sin restricciones. Por eso he de narrarte una serie requisitos y cuidados para que el árbol no sufra en este rol de planta decorativa, sea en interior o exterior.

El olivo es uno de los árboles más característicos del clima mediterráneo. ¿Qué significa? Que va a necesitar calor y, sobre todo, mucha luz. Pondré como ejemplo el que yo tengo dentro. En el salón es la estancia que está orientada al sur, la que recibe mayor luminosidad. Para interior, busca una ventana grande, porque necesitará al menos 6 horas al día de sol directo. Y, no está demás, dejar espacio alrededor.

EL OLIVO: RESISTENTE PERO NO AUTOSUFICIENTE

Seguramente tengas en la cabeza que el olivo es un árbol fuerte. No te confundes. Aguanta condiciones cercanas al extremo, en cuanto a temperaturas y sequías. Pero, lo siento, no puedo ponérselo tan difícil a un ser vivo al que admiro enormemente. Por eso hay algo a considerar sí o sí: el suelo. La tierra ha de estar suelta, incluso con piedras pequeñas entre medias. Es para que el riego drene bien. El olivo no soporta el exceso de agua ni de humedad. Riégalo con frecuencia, pero sin demasiada cantidad. La parte superior del sustrato debe estar seca.

Esto también se controla con las macetas. Busca que el material sea arcilla y no plástico para ayudar en ese drenaje. Y es el turno de un truco que he ido aprendiendo: cuanto más grande sea la maceta, más tiempo pasará hasta que la cambies. Pese a que el olivo es de crecimiento lento, es recomendable que la maceta sea mayor que la masa de tierra del trasplante (lo que en jardinería se conoce como cepellón).

SI QUIERES ACEITUNAS, MEJOR EN EL JARDÍN

El aire habitualmente seco de un hogar es una ayuda a la hora de plantar olivos. Pero esa temperatura constante todo el año le impedirá producir aceitunas. En el caso que quieras que haya frutos, tendrás que sacar al jardín tu olivo ornamental varios meses.

Por otro lado, he de hablarte sobre la poda. Tenemos la suerte de que la salud del árbol no se daña si deseas no dejarle crecer libremente y prefieres que tenga una forma. En este último caso, y siempre a final del invierno. Personalmente tengo predilección por quitar las ramas que crecen en la parte baja del tronco y las que apuntan hacia el suelo en la zona de la copa.

Si, como yo, sientes tuyo todo lo que rodea al Mediterráneo; su cultura, su flora, su historia… Tener un olivo en casa es tenerlo aún más presente en tu día a día. La naturaleza más cerca de ti. ¿Seguirás esta idea y mis consejos? Tendrás planta para una década (o más, si está bien cuidado).

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