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La más alta calidad del aceite de oliva como el centro de todo

18 de Junio de 2018

Acabo de llegar a casa y he ido raudo a mi escritorio. Necesitaban urgentemente papel y bolígrafo para contarte todo lo que hoy he aprendido. Todo lo que he confirmado. Bajo los últimos rayos de Sol del día, por las calles de Tavarnelle Val di Pesa venía ordenando las ideas. Poner inicio, nudo y desenlace a cómo Carapelli trabaja por y para la calidad de su aceite de oliva virgen extra.

Hoy soy lo que soy por los valores de la Toscana impregnados en mí. Tengo esa suerte. Esa gran suerte. Piénsalo un segundo. Tengo la suerte de vivir bajo el halo del Renacimiento. De renacer de la Época Clásica. Aquel volver a buscar la perfección en numerosos ámbitos culturales o científicos, por ejemplo. Pero no solo yo, ni mucho menos. También Cesira y Costantino cuando comenzaron la leyenda de Carapelli hace 125 años. En ese momento empezó la búsqueda de la mejor calidad del aceite de olive virgen extra.

Soy totalmente sincero cuando digo que desconozco lo que los demás hacen y que hoy ya sé cuál es la diferenciación de Carapelli. El respeto, la maestría, la herencia… No son conceptos abstractos para pintar una falsa realidad. No. Es la realidad. La verdadera. Quizá peque de contundente, pero hay motivos.

La alta calidad del aceite de oliva depende en primer lugar de la naturaleza del lugar. ¿Incontrolable? Sí. ¿Medible? También. Son años de aprendizaje, de conocer las mejores zonas para la materia prima. Y esas se encuentran en la cuenca del Mediterráneo. Y es allí donde también está la sabiduría de siglos y siglos de tradición olearia, de tratar el producto. Esta herencia es sólo el inicio, la causa cuya consecuencia es el mejor oro líquido Carapelli. Hablaba de herencia por un motivo muy claro: el respeto al origen de la marca y a los años de esfuerzo que hacen falta para lograr la más alta calidad del aceite de oliva virgen extra.

Una de las razones que me han llevado a escribir raudo es porque quiero transmitir cuanto antes lo que hoy he conocido. Los mejores expertos (les llamaré maestros a partir de ahora. Lo merecen) recorren durante el año multitud de zonas para seleccionar el mejor producto respetando la naturaleza. Son proactivos. No esperan a recibir muestras; las buscan. ¿Sabes cuántas analizan a lo largo de los 365 días? Piensa una cantidad.

La respuesta es: 20.000 muestras de aceite de oliva virgen extra. Con ello no sólo se garantiza la calidad, sino poder seguir mejorando. Actualizar el profile. Lo siento por el show, pero los Master Blenders no son magos. Son eso: maestros. Décadas de experiencia y sabiduría para conocer al máximo los diferentes matices que construyen un aceite para que, con su mezcla, alcance la perfección del exigente paladar del consumidor (sí, ese soy yo). La historia de la marca y el consumidor son el punto sobre el que orbita el trabajo de Carapelli

Hay una frase que no se me va de la cabeza. Suele pasarme con la música, pero me ha impactado. “Si no podemos obtener aceite de oliva virgen extra de calidad, no hay aceite en ese momento”. Has entendido bien: mejor no producir a bajar la calidad. Y eso dice mucho. Es por eso también que estos maestros recorren el mundo en busca de lo mejor. Bajo el conocimiento heredado generación tras generación saben cómo tratar un producto de alta calidad sea cual sea su origen. Cuentan con toda la sabiduría italiana, el conocimiento sobre el respeto al producto, el tratamiento… Los detalles más cuidados gracias a la herencia de lustros de dedicación. Carapelli ha producido el mejor aceite en el siglo XIX, en el siglo XX y en el siglo XXI. Se dice pronto, pero calcula todo el aprendizaje que se puede llegar a conservar.

Ya es de noche. La Luna se ha elevado en el cielo a un ritmo tan constante como el de mi relato. Habrás notado que no he tenido la pausa de otras ocasiones. Pero tenía tanto que contarte… Y lo que me queda. Pero ahora tengo que llegar al desenlace. No es otro que tu disfrute. Te pido una última cosa: cuando saborees un aceite de oliva virgen extra de Carapelli (sin importar qué variedad) hazlo pensando en todo esto que te he desvelado. Es por tu bien. Tu deleite será inmenso.

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